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jueves, 14 de octubre de 2010

SHAUD 3: "Ahmyo". LOS MATERIALES DEL CÍRCULO CARMESÍ

Hay mucho pasando en el mundo, por si no lo han notado. Incluso si ya no leen los periódicos, incluso si no se mantienen al día con las noticias, deberían poder sentirlo totalmente.

Yo Soy el que Yo Soy, Adamus de Dominio Soberano. Bienvenidos a nuestra reunión, queridos Shaumbra, y no tengo disculpas por cambiar el horario. (Adamus presentó su mensaje antes del acostumbrado segmento de introducción con Geoff Y Linda). Creo que hablábamos en nuestra última reunión de que “esperen lo inesperado” (risas). ¡Gracias! (Toma la pañoleta de alguien).

Esperen cambio y sorpresa. Pero de hecho hoy hay una razón muy válida. Hay mucho pasando en el mundo, por si no lo han notado. Incluso si ya no leen los periódicos, incluso si no se mantienen al día con las noticias, deberían poder sentirlo totalmente. Tensión, presión, resistencia, drama – ah, y eso es solamente su vida (risas). El resto del mundo está pasando por un cambio extremo. Y hablando de eso, tengo una cita dentro de poco, así que quería terminar temprano esta reunión para poder hacer las dos cosas. Quizá dependiendo de la manera en que las cosas resulten, leerán sobre ello en los periódicos o en las noticias, si es hacen eso, u oirán sobre ello más tarde. Tengo una cita muy apremiante para… (Toma una respiración profunda). Grandes cambios ocurriendo.

Así que convoqué a esta reunión un poco más temprano. Oh, las diapositivas pueden esperar. ¿Alguien realmente las quiere ver? (Unas cuantas respuestas de la audiencia).

LINDA: ¡Sí!

ADAMUS: Sí, absolutamente (risas).

LINDA: Sí.

ADAMUS: Hablando de eso, oh, este mundo está cambiando tan rápidamente, y eso es algo bueno. Eso es algo bueno. Ustedes lo han estado pidiendo por un largo, largo tiempo. Vidas de decir: “Yo elijo el cambio”. Vidas de trabajar para facilitar el cambio que está ocurriendo ahora mismo en el mundo.

(Alguien entra al salón). ¿No recibiste el mensaje, Oso Risueño? El correo electrónico – ese correo electrónico celestial - “Hoy empezamos temprano”. Apúrate. Usa el baño. Regresa acá adentro (risas).

Hay dos dinámicas muy fuertes ocurriendo. Lindos zapatos (a un miembro de la audiencia). Lindos zapatos. Si tan solo Cauldre aprendiera a vestir como algo distinto de un vaquero australiano. (Montones de risas).

Grupos y Dinámicas en la Tierra

De manera que, dos cambios mayores ocurriendo en la Tierra ahora mismo que realmente están afectando todo. Uno, hay un grupo de gente, también congregados en los gobiernos, negocios y sitios de influencia y poder, que creen que los humanos no pueden cuidarse a sí mismos, que el humano promedio no puede ser responsable de sus propios pensamientos o acciones u obras. Creen que el humano necesita algún tipo de guía de los gobiernos, de las iglesias, de otras cosas. No creen que los humanos sean gente inteligente, buena, honorable por naturaleza. Creen que la humanidad aún está, oh, en su propia forma de edad oscura. Creen que la gente dejada a su propia voluntad destruirá esta Tierra a través de la guerra, a través de la contaminación, a través de la corrupción.

Shaumbra, ¿son ustedes parte de ese grupo? (La audiencia responde al unísono: “¡No!”). No, no, no. De hecho, esta va a ser una experiencia interesante durante los próximos años, porque este grupo cree – seriamente creen - que los humanos no pueden ser considerados responsables de sí mismos. No se les puede dar poder o dinero u opción o nada como eso. Existe este grupo que cree que a los humanos hay que decirles qué hacer.

Lo hacen bajo la bandera de Dios, del país, de la familia, y básicamente no creen, Diane, que tú eres Dios también. Creen que sin leyes y reglas y regulaciones te destruirás a ti misma. Así que ve, también creen que te están haciendo un favor.

Existe otro grupo de gente en la Tierra a los que nos les importa un comino. (Alguien ríe ruidosamente). Gracias. Contaré contigo cuando necesite una risotada (risas). Y un grupo de gente como ustedes que sabe, que verdaderamente cree que los humanos son, por naturaleza, buenos. Todavía trabajando a través de asuntos y karma, aún atraídos o adictos al drama, pero que confiriéndoles la verdadera elección pura, confiriéndoles la voluntad divina en sus vidas, estarán a la altura de las circunstancias. Oh, puede que pasen por algo de caos. Puede que pasen por algunas crisis para llegar ahí, pero finalmente, tomarán la decisión que sea la mejor para ellos, y finalmente, cualquier cosa que sea la mejor para ustedes es la mejor para el mundo.

De manera que tienen esta interesante dinámica ocurriendo. Hay gente muy apasionada, particularmente apasionada, en cuanto a pensar que los humanos todavía tienen que ser controlados, pensar que los humanos van a destruir el medio ambiente, destruir la economía, destruir todo en su entorno. Están peleando duro, peleando muy duro, por el control – control de la vida de ustedes – pero lo están haciendo, ellos creen, desde un lugar bueno.

Ustedes lo pueden ver en las dinámicas, lo pueden ver en la política, y particularmente en la religión. ¿Qué religión hoy día – verdaderamente, qué religión hoy día - cree que tú eres Dios también, cree que puedes manejar esta tremenda cantidad de energía entrando, manejar el hacer elecciones en tu vida, manejarte a ti mismo? Y nosotros sabemos, Kerri, que tú puedes. Que tú puedes.

Tomemos una respiración profunda con eso.

Esta es una de las fuerzas de resistencia… gracias. (Devuelve la pañoleta). Sí, la he infundido con mi energía y mi amor. Sí.

Entonces, otra dinámica – muy, muy similar al mismo tiempo – otra dinámica es un grupo de gente en la Tierra que no quiere cambio. Si algo quieren ellos es regresar a las viejas maneras, y ustedes saben que no pueden. (Pausa cuando toma una bebida y luego hace una cara de “fuchi”).

LINDA: ¿Qué quieres? ¿Qué te gustaría?

ADAMUS: Pensé que a lo mejor era café. Pero ellos no quieren cambio. Tienen miedo del cambio. Piensan que el cambio quizá contenga algo maligno, contenga algo desconocido. El cambio es impío. Así que están tendiendo a cosas que permanezcan iguales o regresando a lo que ellos llaman “los tiempos más simples”. Y no eran más simples. Solamente recuerden algunas de sus vidas cuán no-simples eran, cuán inconscientes eran esas vidas.

Pero ellos quieren regresar. Quieren regresar aproximadamente, oh, más o menos entre 1 400 y 2 000 años. ¡De regreso a los viejos buenos días! (Risas). Sí, de regreso al desierto. Así que están haciendo todo lo que pueden desde una base de la conciencia de masas para resistirse al cambio.

Hay otros que saben que el cambio es inevitable, Va a ocurrir, de una u otra manera. Hay algunos que entienden cuán hermoso es tener cambio.

¿Importa si aprieto algunos botones? (Está inspeccionando el equipo electrónico al fondo del salón). Guau. Tan… asombroso.

Así que estás son las dinámicas que están sintiendo en su vida a todo su alrededor. Están sintiendo que la conciencia de masas – parte de ella – no piensa que ustedes puedan ser responsables. Parte de ella no quiere cambio, y está ocasionando algún, bueno, sorprendentes conflicto de energía – conflictos con los que hoy voy a estar trabajando más tarde. Y quizá, solamente quizá, a ustedes les gustaría acompañarme más tarde en nuestro trabajo. ¿Les gustaría hacer eso? (El público contesta: “Sí”).

LINDA: Primero dime más (muchas risas).

ADAMUS: Te diré que es muy emocionante, energía alta, un montón de drama, un montón de pasión, un montón de dualidad, todo mezclado junto y con algo de intriga y conspiración.

LINDA: Esperaré tu reporte (más risas).

ADAMUS: No tienen que llevar allá su cuerpo físico. Eso es a lo que en realidad le tienen miedo – algo que lastime su cuerpo físico. No están preocupados por su conciencia, que saben que es bastante flexible y muy elástica. No están preocupados por sencillamente llegar ahí en espíritu y pasar el rato y observar lo que sucede. Para nada tienen miedo si yo digo entremos en este conflicto – va a estar sucediendo hoy más tarde, en algún momento mañana – vayamos ahí con su espíritu, con su conciencia y no escojamos bandos, aunque es como divertido hacerlo a veces. No tratemos de forzar el resultado de la situación, aunque pueda involucrar – tomen una respiración profunda – vidas humanas y propiedad. Solamente vayamos allá y llevemos nuevos potenciales, potenciales que no están siendo materializados ahora mismo por las facciones involucradas. Vean, y eso es lo que un verdadero trabajador del cambio… es lo que un verdadero espíritu hace.

Saben, eso es algo que en realidad el Espíritu – el grande, el eterno – el Espíritu en realidad no puede hacer eso como ustedes pueden, lo crean o no. El Espíritu está ahí todo el tiempo, pero a diferencia de ustedes, el Espíritu no puede ir allá y llevar nuevos potenciales. En realidad alguien que está en forma humana consciente y entiende como expandir su energía tiene el nivel más elevado de conciencia para introducir nuevos potenciales, incluso más grande que los seres angelicales. Los seres angelicales son como esponjosos. Son como no-sólidos. Pero un humano que expande su energía hacia dentro de una situación como esta puede llevar más potenciales que cualquiera o cualquier otra cosa. Así que hagamos eso después de que pasen por sus diapositivas de hoy, después de que la reunión se haya suspendido.

Oh, por cierto, lamentable que se perdieron el llamado de que estábamos iniciando temprano. No tú, Larry (le está hablando a la cámara de Larry). Los que están en… vayamos por acá (a una cámara diferente). Lamentable que se perdieron el llamado. Hoy estamos iniciando temprano. Si están tristes de estar perdiéndose las diapositivas, las pasaremos después. Pero ahorita estoy entregando un mensaje. Gracias.

Así que vayamos allá más tarde. Ahora bien, ¿les afectará?, o mejor dicho, ¿cómo los afectará cuando vayan allá? Bueno probablemente van a sentir la tensión. Probablemente van a sentir la cantidad masiva de energía lista para discordar. No va a lastimar su cuerpo, o no tiene que. Puede que reciban un poco de ansiedad, pero, bueno, la tenían hoy antes de llegar acá (risas), el otro zapato va a caer… Preguntándose durante este par de días pasados: “¿Qué está pasando?”. Hablaremos de eso en un minuto.

De manera que, queridos Shaumbra, viajemos juntos más tarde.

¿Qué Eligen Ustedes?

Siguiente. El mes pasado hablábamos de las grandes preguntas que ustedes estaban encarando antes de nuestra reunión – grandes preguntas siendo los grandes dilemas por los que estaban pasando – “¿Quieres quedarte en este planeta?”. Bueno ustedes no quieren una muerte física dolorosa, pero si sencillamente pudieran chasquear sus dedos y ¡whshht! estar en el otro lado, ¿lo harían? Ningún dolor. Ningunas partes dejadas atrás. Si sencillamente pudieran regresar al otro lado así, ¿lo harían? (Algunos en la audiencia dicen. “No”).

Dicen que no, pero aproximadamente dos tercios de Shaumbra a los que se les dio la asignación - la encomienda de tarea en casa - de realmente estar con esa pregunta en las semanas que siguieron a nuestra reunión, dos tercios aún no saben lo que quieren hacer, aún andan con dilaciones y demoras, todavía están pasando por ese espantoso escenario mental donde dicen: “En una columna escribiré porqué debiera quedarme, en la otra columna porqué debiera irme”. Y lo que en realidad está sucediendo es que su energía se está quedando muy embotellada, muy, muy atascada. Y cuando les recuerdo, como lo he hecho, que es hora de tomar una decisión, tienen todas las excusas en el libro. Todas las excusas. Incluso están creando algunos dramas en su vida que no necesitan estar ahí, para poder evitar contestar la pregunta. Están en esa zona intermedia. Ni siquiera es una zona ninguna-cosa, porque ustedes pueden elegir ninguna cosa. Sino que solamente están eligiendo un espacio en blanco. Solamente están eligiendo… ni siquiera es nada. Solamente están eligiendo, bueno, de hecho la frustración.

La otra parte de la pregunta que fue presentada previo a nuestra reunión de la última vez: y si vas a quedarte, ¿qué quieres hacer? ¿Qué vas a hacer? Bueno, esa es una pregunta difícil y frustrante. “No sé. ¿Qué quiere el Espíritu que haga?”. Siéntate y piensa en lo que quieres hacer. Eso es lo que el Espíritu quiere.

Algunos de ustedes se pusieron muy mentales con la pregunta. Empezaron a regresar a sus experiencias previas – qué se sentía bien, qué no. La trampita aquí con esta pregunta fue que es casi imposible contestar esa pregunta, porque lo que está disponible para ustedes ahora mismo en el campo de sus potenciales ni siquiera es algo que la mente pueda entender. Mas sin embargo lo estaban sintiendo. Estaban sintiendo: “Hay algo para que yo haga. Hay algo que no tengo que hacer por la humanidad, algo que hacer por mí mismo. Ni siquiera tengo que hacerlo por mis aspectos. Puedo hacerlo nada más para mí”. Lo estaban sintiendo, pero cuando trataron de realmente articularlo, trataron de ponerlo en palabras, los eludió, se fue. Eso es muy, muy natural.

Vayan con los sentimientos. No tienen que definirlo. No tienen que ser capaces de escribir en una hoja de papel exactamente lo que quieren hacer. Introdúzcanse en esos sentimientos. Algo que sea satisfactorio, algo que sea divertido, algo que sea liberador – quizá eso es lo que quieren hacer. Y no hice la pregunta de qué empleo quieren. Quizá no quieran un empleo. Saben, pueden sobrevivir sin un empleo. De verdad pueden. Pregúntenle a Aandrah, pregúntenle a On – Norma, Garret. Pregúntenle a muchos de los otros que no están en el tipo de empleo viejo mundo, vieja conciencia. Pueden sobrevivir fuera de eso. Absolutamente. Eso es lo que llamamos ser un ser soberano.

LINDA: Pero algunas personas piensan que eso significa no hacer nada.

ADAMUS: Si eligen no hacer nada, eso está bien. Eso está bien. Si dejan de ponerse mentales sobre lo que quieren hacer y se introducen al sentimiento, van a darse cuenta de pronto que al Espíritu le encanta expandirse. A su espíritu le encanta interactuar. El Espíritu en un estado neutro, monótono, se exaspera mucho. El Espíritu quiere expandirse y expresar. Escribiré eso. Quizá lo han oído antes, pero pues eligen olvidar. El Espíritu quiere expandirse, siempre, siempre.

Ustedes han visto la descripción. El Espíritu no puede volver atrás, de veras, y no quiere. El espíritu no quiere nada más no hacer nada, porque en el centro del Espíritu, en el centro de ustedes, está esta absoluta alegría vital, absoluta alegría de expandir para averiguar: “¿Qué viene a continuación? ¿Qué puedo crear?”. Al Espíritu no le gusta estar atascado. Así que incluso si tratan de no hacer nada y tratan de solamente estar sentados en casa ahí en su poltrona – esa grande y horrible pieza de mobiliario en los salones de estar de los americanos – casi no pueden. Al principio se van a volver locos. Se van a volver chalados, y después empezarán a meterse en un montón de su propio híper-análisis, y se van a meter en un montón de proceso mental, y entonces tendrán un colapso nervioso, ¡pero al menos están haciendo algo! (Risas). Y en verdad yo no digo que… bueno, con un poquito de humor, pero eso en verdad es algo. Esa es la experiencia de volverte a ti mismo completamente loco.

El Espíritu también quiere expresar. Cuando te despiertas en la mañana y todo parece tan perfecto, no tienes ni una preocupación en el mundo, afuera es un día hermoso, el resto de tu familia se ha ido por el día, tienes la casa para ti mismo y sientes esta sobrecogedora sensación de alegría ¿qué quieres hacer? Cantar o caminar o respirar, pero quieres expresar eso de alguna manera. Esa es la manera en que es el espíritu. La alegría de expandir conduce a la alegría de expresar. Así que, mi querida, sería muy difícil – bueno inténtalo – sería muy difícil sencillamente no hacer nada. ¿Cuándo fue la última vez que no hiciste nada?

LINDA: Hace dos segundos.

ADAMUS: Ah, no, no. No, porque estás haciendo clic aquí (señala su cabeza) y desde aquí, el corazón, por supuesto, estás amándome totalmente. Así que eso está haciendo algo (montones de risas).

Así que, mis queridos amigos, ¿pues dónde estábamos? Me desvié. Entonces, experiencia y expandir.

Confianza en Ti Mismo

Así que, mucho ocurriendo ahora mismo. Hoy quiero enfocarme en algo – muy, muy importante. Ustedes podrían decir que estamos dando nuestro siguiente paso. También los conducirá a nuestra experiencia grupal de hoy más tarde, en la noche.

Voy a hacer una pregunta y pedirle a Linda de Eesa que corra con el micrófono.

LINDA: El gusto es mío.

ADAMUS: ¿Lista?

LINDA: Sí señor.

ADAMUS: Aquí para este grupo, voy a preguntarles: ¿Cuál es tu nivel de confianza contigo mismo en una escala de 1 a 10? Diez siendo el más alto – absoluta incondicional confianza; uno siendo mejor te encierras en el clóset. Sientan dentro de ello. Tomen una respiración profunda, sientan dentro de ello. No hay respuestas incorrectas. Tampoco hay respuestas correctas. Voluntarios, Linda.

LINDA: Oh voluntarios. Aquí, aquí mismo.

ADAMUS: Voluntarios (risas). Nivel de confianza contigo mismo.

GAIL: ¿Debería pararme?

LINDA: Haz lo que elijas.

ADAMUS: Adelante.

GAIL: Me pararé. Sabía que te meterías conmigo. En realidad, ello depende en qué ando, con qué sección…

ADAMUS: Ah, respiración profunda.

GAIL: Todos respiren conmigo, por favor.

ADAMUS: Sí. Nivel de confianza contigo misma.

GAIL: Este último mes como uno y medio.

ADAMUS: Uno y medio. Bien. Gracias por tu honestidad.

GAIL: Sí.

ADAMUS: Sí, ¿y qué tal ahorita?

GAIL: Ahorita alrededor de un ocho, nueve.

ADAMUS: Eso es bueno. Bien. Se promedia a ser alrededor de 2.2 (risas).

GAIL: Sí, algo como eso.

ADAMUS: Sí. Sí, y es bueno reconocerlo. Gracias por la honestidad. Hoy vamos a cambiar eso. Vamos a cambiar eso. Tú vas a cambiarlo.

Siguiente. Nivel de confianza contigo mismo ahorita.

MICHELLE: Cinco.

ADAMUS: Si quisieras pararte. ¿Sí?

MICHELLE: Un cinco.

ADAMUS: Cinco. Un cinco. Entonces, si ¿pudiera ponerme personal contigo?

MICHELLE: Claro.

ADAMUS: Claro. Oh, te oí decir: “¡Oh-h-h!”. (Risas).

MICHELLE: Claro.

ADAMUS: ¡Oh-h claro! ¿Qué no confías de ti misma? Y luego te daré la respuesta.

MICHELLE: Cuando siento que confío en mí misma, me doy cuenta de que no está completamente ahí.

ADAMUS: Sí. ¿Qué no confías de ti misma?

MICHELLE: Que siempre haga bien las cosas.

ADAMUS: Bien. Entonces, si pudiera…

MICHELLE: Sí.

ADAMUS: Hacer la elección incorrecta; confiar en tu cuerpo – asunto, asunto, asunto; y confiar en tus creencias – asunto, asunto, asunto. Y todos los demás, probablemente tengan éstos también. Así que gracias.

Hay un miedo absoluto, cuando llegan a este punto de la evolución, de hacer la elección incorrecta. Dios mío, ¿cuántas vidas – mil, 1 400, 1 800? ¡No quieren cometer el gran error ahora al hacer la elección incorrecta! (Risas). Los mandaré de regreso más o menos a la vida uno. Los mandaré de regreso a Lemuria, o si tienen suerte, a la Atlántida. Entonces no querer hacer las elecciones incorrectas.

(Levantando una copia del curso personal de estudio Vida Inter-dimensional). Ah, excelente programa para aquellos interesados en la expansión multidimensional. Gracias. Yo lo hice. (Risas).

Confiar en su cuerpo. Han tenido vidas – cada uno de ustedes – vidas de conflicto con el cuerpo. El cuerpo es lo que los mantiene aquí. Por eso se enojan con él. Eso fue gracioso. (Risas)

De alguna manera sacan su resentimiento de todos los asuntos de la vida en la Tierra en su cuerpo. Si no fuera por su condenado cuerpo, no tendrían que preocuparse. Hoy más tarde vamos a hacer un viajecito, y a algunos de ustedes de inmediato les entra un miedito – “¿Qué va a suceder?”. Bueno, cuando dije no tienen que preocuparse, nada va a sucederle a su cuerpo, estaban como: “Ok, entonces puedo hacer cualquier cosa”. De manera que, asunto con el cuerpo. Asunto con las creencias.

Cada uno de ustedes aquí y aquellos entrando tarde a nuestra transmisión (habla de nuevo a la cámara) yo soy Adamus. Entraron tarde (algunas risas). No es Geoffrey, no. Él nunca se vería así de bien (risas cuando posa). Gracias.

Así que, confianza en sus creencias. Ustedes han estado involucrados en sabe dios cuántos tipos de organizaciones religiosas, espirituales. Han estado demasiado consentidos – ustedes se han consentido demasiado con las creencias. Con las creencias. Y las creencias son divertidas. Son una tremenda cantidad de diversión, justo como actuar es divertido, si entiendes que eso es lo que estás haciendo. Pero si olvidas que estás actuando y te tomas a ti mismo en serio y piensas que esto es real, entonces ya no es divertido. Si tomas en serio tus creencias, va a doler. Te vas a atascar, y de alguna manera tienes que salir de esas creencias.

Las creencias no son malas. Solamente quiero aclarar eso. No hay nada malo con ellas siempre y cuando entiendan que ustedes las crearon y las pueden des-crear en cualquier momento. Siempre y cuando entiendan que las creencias sirven a un propósito temporal, pero no se encierren en ello. ¿Cuántos de ustedes – no tienen que responder en voz alta – pero cuántos de ustedes creyeron en el infierno por un montón de vidas? Se atascaron en eso. Corrieron de la mitad de su vida o vidas a causa del miedo al infierno. No tuvieron lo que yo llamaría una completa, total experiencia en aquellas vidas, porque estaban corriendo de un sistema de creencia – el infierno. Los dejaba hechos polvo del susto (algunas risas). Gracias.

Entonces siguiente. Siguiente. Confianza en ti mismo, escala del uno al 10 ¿dónde estás ahorita?

KAREN: Siete u ocho, los últimos días.

ADAMUS: Siete u ocho. ¿Qué tal en general? Digamos los últimos dos años.

KAREN: Oh, arriba y abajo. Arriba y abajo.

ADAMUS: Promédialo.

KAREN: Oh, quizá cuatro o cinco, promedio.

ADAMUS: Cuatro o cinco. Okey. Bien.

KAREN: Pero a veces muy alta y a veces muy baja.

ADAMUS: Sí. Pero eso es el efecto montaña rusa. Eso es parte del efecto del despertar. ¿Y cuáles eran los asuntos de confiar en ti misma?

KAREN: Cuando podía oír realmente bien adentro, confiaba realmente bien y me iba muy arriba.

ADAMUS: No es lo que pregunté. ¿Cuáles eran los – solamente toma una respiración profunda por un momento – qué realmente te provocó salir de la confianza contigo misma? Es tan obvio. Ah, ahora estás pensando. No estás sintiendo.

KAREN: Probablemente basarme en lo humano.

ADAMUS: Ahora te daré la respuesta correcta. Que vayas a lastimar a alguien más. Tú tienes una de las disposiciones más dulce, más hermosa y radiante, pero lastimaste a algunas personas. No intencionalmente, no necesariamente te lo propusiste, pero has lastimado a otros. ¿Entonces qué haces? ¿Qué haces cuando lastimas a otros – incluyendo matar, torturar, ese tipo de cosas – cuando realmente has herido a alguien? (Alguien dice: “Te sientes culpable”).

Culpa. Te cierras. Te retiras. Das marcha atrás y dices: “Nunca estaré…”. Oh, ¿no odias ese nunca? “Nunca más estaré en esa posición de herir a alguien”, porque lo has hecho, y todavía tienes ciertos poderes, talentos magnificentes que no se han expresado ahora mismo, puesto que asocias eso con lastimar a otros.

Y no te culpo por no querer herir a otros. En una forma un poco – disculpa Pete – teorética filosófica, en realidad no puedes herir a otros. En otra manera muy Nueva Energía – perdóname Bonnie – en otra manera muy Nueva Energía, incluso si ahora mismo trataras de herir a otros, no podrías. No podrías. Incluso si intentaras – haciendo una elección consciente, lo cual es muy desagradable – no puedes lastimar a nadie ahora mismo. Tu conciencia, tu conexión con tu propio espíritu no permitirá eso.

Sabiendo eso, sabiendo que no puedes posiblemente herir a otro, ¿no te devolvería eso un montón de confianza? ¿No podríamos elevar eso a más o menos un siete?

KAREN: Claro. Sí.

ADAMUS: Absolutamente. Absolutamente. Tantos talentos que tienes, yo sé quién eres tú. Hemos trabajado juntos. Sé lo que puedes hacer como un líder y como una persona creativa. Pero te retiraste. No puedes lastimar a nadie ahorita.

Sé que eso quizá desafíe a algunas personas – a algunos escuchando. “¿Qué quieres decir con que no puedo? Ahora mismo puedo salir por la puerta, agarrar un cuchillo y perder los estribos en un centro comercial”. No, tú no puedes. Quizá otros puedan, pero tú no puedes. No a causa de los sistemas de creencias, no porque seas sumamente moral. Porque ahora mismo tienes una conciencia que no dará ocasión para ello.

Siguiente. Nivel de confianza. Sí, ¿dónde estás ahora mismo?

PAUL: Probablemente siete, ocho.

ADAMUS: Siete, ocho. Eso es bastante bajo. Comparado con donde podrías estar. Comparado con la alegría que podrías tener. ¿Qué te está deteniendo?

PAUL: Va arriba y abajo dependiendo de qué tan seguro estoy.

ADAMUS: Sí.

PAUL: Y pues estoy abierto a oír mi calibración, cualquier otro input de cuando no estoy seguro.

ADAMUS: ¿Entonces qué te está absteniendo de un 10? Es tan obvio. Todos saben.

PAUL: El micrófono (montones de risas y algunos aplausos).

ADAMUS: Esa es buena.

PAUL: Quiero un broche Adamus.

ADAMUS: Lo recibes. Lo recibes. Todos los que han tenido el micrófono hasta ahora reciben un broche. Pero sigamos con esto. Sí. Sí, mis felicitaciones.

Así que estás en un siete a ocho. ¿Qué está entre tú y un 10? Porque de hecho todos deberían estar en un 10 absoluto. Y no voy a estar contento hasta que estén en un 10.

PAUL: No siento que tengo el conocimiento completo en este instante.

ADAMUS: Di eso otra vez. Párate. Párate. Adelante (risas cuando Adamus camina hacia Paul quien está retrocediendo de él). Adelante. No te preocupes. Dije que no lastimarías a otro. Tú no sacarías un cuchillo. ¡Yo lo hare! (Adamus lo abofetea, el público queda boquiabierto y ríe). Pero quiero oír otra vez lo que dijiste. Adelante. No tienes completo…

PAUL: Conocimiento, percepción en la conciencia física.

ADAMUS: Ahí vas. Puedes renunciar al micrófono. Eso es lo que te está absteniendo de un 10 – un nivel de confianza contigo mismo de 10. Perdón por la bofetada. Sanará.

Quieres saberlo. Quieres intelectualizarlo. Quieres resolverlo, y si no puedes, si no se procesa por acá, si no tiene sentido, si no se computa, no vas a hacerlo. Y eso es lo que te está reteniendo. Eso – oh, eso me echa a andar – ese salto de la confianza que va más allá de la mente, que va profundo al corazón y al sentimiento, el “me importa un comino, no tengo que saber sobre ello. No tengo que procesarlo aquí arriba. No tengo que ponerme mental. Maldito sea el análisis, solamente voy a vivirlo”. Eso es lo que te está absteniendo de un 10. Todo lo demás está bien.

PAUL: ¿Entonces salir de la mente?

ADAMUS: ¡Duh!! (Risas). Quiero decir ¡sí! Sí. No estoy tratando de abochornarte, pero absolutamente, salir de la mente. Deja de intentar resolverlo. Haces bien a veces, dejas ir esa energía mental. Tienes una mente asombrosa pero ¿y si hubiera algo más allá de la mente? Y si hubiera algo… Aquí, voy a dirigirme a tu mente en esto. Mente: ¿y si existe algo incluso mejor, más grande, más inteligente, que no necesita circuitos químicos y electicos para resolver las cosas? ¿Y si existe algo que es tan grandioso y ya está ahí? ¿Qué piensas de ello?

PAUL: No cuestiono eso, pero aún no tengo acceso conocido al grado de querer ir más allá del ocho. Uh-oh.

LINDA: ¿Debería retirarle su premio? (Risas).

ADAMUS: No, no, no. Esto está bueno. Esto está bueno (risas). Esto está bueno. Si yo tuviera… si ahora mismo hubiera aquí una piscina con agua, y si yo tuviera un cuerpo de canalizador un poquito más grande, si hubiera escogido un canalizador un poquito más voluminoso, te tomaría, lucharía contigo dentro del agua y sumiría tu cabeza y la sostendría bajo el agua hasta que estuvieras a punto de morir - ¡yo soy esa clase de tipo! – hasta que quisieras tanto una bocanada de aire, que darías cualquier cosa por ella. Cualquier cosa, cualquier cosa. Y luego sacaría tu cabeza del agua y te reviviría y te diría: ahora bien, si tanto quieres conocerte y ser tú mismo e ir más allá de la mente, que tuvieras un tanto así de deseo por ello, entonces llegarías ahí. En otras palabras, no lo quieres lo suficientemente fuerte.

PAUL: Sin embargo, puedo sentir eso.

ADAMUS: ¡Sí! Entonces, bien, gracias. Buen diálogo. Y en realidad es bastante simple. Solamente es dar ese salto de que no tienes que… Déjame decirlo de una manera diferente. Nada de esto tiene sentido y nunca lo tendrá. Nunca satisfarás tu intelecto humano. Nunca satisfarás a tu mente sobre lo que está sucediendo en la Tierra, jamás. Nunca puedes sacar la lógica de ello. Dado eso, deja de intentar. Deja de intentar.

El verdadero vivir – no tiene que parecerte lógico. Es en el momento. Es espontáneo. Es de la intuición. Es de gnost. Y tu mente – tu mente señor – está gritando y diciendo: “Sácame de aquí. Relévame de esta carga de tener que ser tan listo, tener que resolver todo. Relévame de mis limitaciones para que yo, cada parte de ti, podamos expandirnos y crecer, podamos estirarnos”. Y la mente lo quiere. Ese es el asunto. No tienes que luchar con la mente, ella lo quiere. Pero tú estás tan programado, tan hipnotizado – todos ustedes – pensando que lo tienen que resolver. Y no lo harán. Así que dejen ir. Diviértanse. Disfruten.

PAUL: Gracias.

ADAMUS: ¡Ya lo creo! Absolutamente. Y te daré aquí un premio Adamus extra. (Linda queda boquiabierta cuando Adamus saca dinero del bolsillo de Cauldre y risas cuando ella trata de quitárselo). ¡No toques ahora al canalizador! No toques… esto es un juego. Esto es un juego. Aquí tengo una opción entre el billete de un dólar de Cauldre y un billete casi nuevo de cien dólares. ¿Cuál eliges? (Pausa mientras los sostiene para Paul). ¿Tan difícil es? (Muchas risas).

LINDA: ¡Sí, porque él sabe que yo estoy observando!

PAUL: No tengo miedo. Sí. El Franklin (el billete de 100 dólares).

ADAMUS: Es tuyo. Gracias (aplauso de la audiencia). Siempre, siempre checa los bolsillos de Cauldre antes de que hagamos una sesión. Entonces…

Y esto es bueno. De hecho… de hecho, ganaste cien dólares. Cauldre acaba de ganar aproximadamente mil y yo soy eternamente rico de todos modos así que no lo necesito.

PAUL: ¡Cada vez que quieras! (Risas).

ADAMUS: ¡Absolutamente! Y Shaumbra, ello debería…

LINDA: Ahora dame el resto de lo que está en el bolsillo (risas).

ADAMUS: Ahora Cauldre está reparando en minucias. Hay dos dólares. Así que… así que, a propósito, Shaumbra, ¡solamente es un trozo de papel! Él acaba de recibir un trozo de papel y todos están excitados. Solamente es un trozo de papel. Pero hay un montón de energía en él.

Ahora bien, me gustaría que fueras más allá de la mente y convirtieras eso en algo más grande. ¿Cómo haces eso? Sosteniendo el billete de cien dólares – sostenlo – y mirándolo fijamente e intentando convertirlo en un billete de mil dólares. ¡No! Lo haces por – vamos a pasar por un ejercicio más tarde, usarás eso, por favor, por el ejercicio que haremos más tarde – ponlo en tu bolsillo y déjalo ir. Si, bien. Excelente. Bien.

Unos cuantos más. Nivel de confianza en ti misma. Párate, por favor. Lo hace incluso más duro ¿no?

Sí lo hace.

ADAMUS: ¡Oh!

APRIL: Yo diría ocho.

ADAMUS: Ocho. Eso es bueno. Eso es bueno. Y qué te abstiene de…

APRIL: ¡Un billete de cien dólares! (Muchas risas).

ADAMUS: ¡Tú sabes dónde está! Sí. ¿Qué te retiene? Te estás acercando bastante. ¿Qué posiblemente te está reteniendo?

APRIL: Creo que es el miedo de… o es miedo de no llegar ahí o miedo de llegar ahí. Son ambos. Son ambos.

ADAMUS: Absolutamente. Absolutamente, y eso es muy sabio, y si tuviera más dinero, yo… deja ver si tengo algo valioso…

LINDA: Ni pienses en ello (risas).

ADAMUS: Pero sí, es un predicamento interesante. Te puedes sentar. Predicamento interesante. Es como que te acercas, llegas a ese ocho o particularmente a ese nivel nueve y dices: “Bueno, ¿y si conecto los puntos? ¿Y si llego a un punto de completa confianza en sí mismo? ¿Qué sucede entonces?”. ¿Aandrah?

LINDA: Espera, espera, espera. Estoy corriendo con el micrófono. Corriendo, corriendo, corriendo, corriendo.

ADAMUS: Ellos alcanzan ese punto de absoluta confianza, ¿a qué renuncian?

AANDRAH: Al miedo que ha sido tan familiar por tanto tiempo.

ADAMUS: La familiaridad.

AANDRAH: Sí.

ADAMUS: Y con ello, al juego.

AANDRAH: Sí.

ADAMUS: El juego. ¿Y qué sucede? Parte de ustedes dice: “Bueno, si lo viejo familiar ya no está ahí y el juego se marcha, no tengo nada que hacer”. Pero tendrán.

AANDRAH: Sí.

ADAMUS: Tendrán. Solamente es… es un poquito al parecer una cosa del estado de sueño, un juego que es jugado consigo mismo. De manera que llegan a la confianza completa, renuncian al juego, y parte de ustedes dice: “Pero bueno, no tengo juegos que jugar, ¿por qué debería quedarme aquí?”. Es un juego nuevo, y no es un juego de dualidad. Es una nueva alegría de estar aquí en la Tierra en el cuerpo físico, sin dolor, sin achaques, sin todos los otros asuntos. Entonces, bien.

Uno más.

LINDA: Okey. Uno más.

ADAMUS: Y hazla la correcta. No hagas la elección equivocada aquí (risas).

LINDA: Bueno, yo tengo tu joyería, así que estamos todos a salvo.

ADAMUS: No puedes hacer la elección incorrecta. Así que, ¿nivel de confianza consigo mismo?

ZORRO PEQUEÑO: Por alguna razón instantáneamente aumentó un par de puntos (risas). Yo diría que alterna entre un siete y un ocho.

ADAMUS: Siete, ocho. Okey. ¿Y qué hay en medio?

ZORRO PEQUEÑO: Oh, olvidar que es un viaje y divertirme y no ser serio y pensar eso, especialmente ahora mismo con estos nuevos potenciales llegando para mí mismo, sentirme seguro.

ADAMUS: Sí. ¿Ahora podría darte mi respuesta?

ZORRO PEQUEÑO: Claro.

ADAMUS: O.G.

ZORRO PEQUEÑO: O.G.

ADAMUS: O.G. – otra gente. No gente vieja (N. del T: juego de palabras con other = otra y old = vieja, las dos iniciando con O). Otra gente. Ve, estás haciendo todo este trabajo para otra gente. Esa es tu pasión. Esa es tu vida. Esa es tu justificación para quedarte aquí, mi buen hombre. “Estoy haciendo esto para otros”, u otras variaciones son: “Tengo hijos. Yo…” Aquí está mi favorita: “Tengo padres que están enfermos, y por lo tanto no puedo tomar el tiempo para mí mismo, porque los estoy cuidando a ellos”. Makyo. Entonces O.G.´s. Lo estás haciendo por todos los demás. Tienes que estar aquí para guiar a toda esta gente desafortunada a través de su momento de despertar. Tienes que estar aquí para cuidar a tus hijos, porque sin ti, obviamente, se desmoronarían en pedazos, porque, bueno, quizá ellos no son tan divinos. Obviamente, tienes que cuidar de otros. Entonces, O.G.´s Bien. Gracias.

LINDA: ¿Un último?

ADAMUS: Es tu elección.

LINDA: Creo que sería lindo oír de la joven MACKENZIE.

ADAMUS: Es tu elección. Pero ya no tengo comentarios de mucha labia que hacerle a nadie más. Así que adelante.

MACKENZIE: ¿Tengo que pararme?

LINDA: Justo a tiempo.

ADAMUS: Sí, te tienes que parar.

LINDA: Bienvenida, Mackenzie.

MACKENZIE: Gracias.

ADAMUS: Escala de uno al 10.

MACKENZIE: Honestamente, tengo que decir que esa pregunta…

ADAMUS: No, quiero que me mientas (risas).

MACKENZIE: Bien, también puedo hacer eso.

ADAMUS: No, vayamos por lo honesto.

MACKENZIE: Esa pregunta como que me confunde.

ADAMUS: De veras.

MACKENZIE: Podrías decir que soy un 10 o un cero, porque yo soy yo.

ADAMUS: Correcto.

MACKENZIE: Y si no confío en mí misma, ¿cómo puedo ser yo?

ADAMUS: Cierto.

MACKENZIE: Así que en mi mente, la confianza es como irrelevante, porque no hay ninguna otra manera de ser tú mismo o tratar de no ser.

ADAMUS: Sí. ¿Y a quién conoces que verdaderamente sean ellos mismos?

MACKENZIE: Nadie es.

ADAMUS: ¿Quién sería tu estándar?

MACKENZIE: Ummm, perdón (mira a un lado).

ADAMUS: No mires en este salón (risas).

MACKENZIE: ¡Yo sé! ¡Yo sé! ¡Vi la pantalla y ella estaba por allá y miré para allá! (Muchas risas).

ADAMUS: Y filosóficamente estoy de acuerdo. Prácticamente, tengo un momento un poco difícil. Tú tienes toda la razón, ¿pero a quién conoces que sea verdaderamente el yo… quién es el ejemplo del Yo Soy o siendo el verdadero yo?

MACKENZIE: Nadie.

ADAMUS: Nadie.

MACKENZIE: No, todos siguen reglas. Intentan y quedan bien con la sociedad. La mayor parte del tiempo intentan y piensan en lo que otra gente… cómo otra gente les responderá…

ADAMUS: Sí.

MACKENZIE: … y lo que deberían hacer por ellos. Y al final termina con nadie siendo puramente en verdad ellos mismos, puesto que está ocurriendo todo lo demás. Como mi maestra estaba diciendo el otro día cómo ella aprendió que nuestra generación está sencillamente tan agobiada con toda esta información que está por todos lados, que es duro ser puramente solo una cosa. Entonces…

ADAMUS: Cierto. Bien. Gracias. Y, pero déjame preguntarte, nada más, todo eso a un lado, ¿qué sientes ahorita, escala del 1 al 10? Sé que estoy siendo superficial al preguntar esto, pero…

LINDA: Ella tiene 13 y está con un grupo de adultos.

ADAMUS: Ella lo ha estado haciendo estupendamente bien.

MACKENZIE: ¿Trece? ¡Tengo 16!

LINDA: Quince, con un grupo de adultos.

MACKENZIE: Seis. Dieciséis.

ADAMUS: Ahora bien, ¿dónde está tu nivel de confianza después de esta locura?

LINDA: Dieciséis.

ADAMUS: Ahora, nivel de confianza.

MACKENZIE: Um, supongo que podrías decir que soy un 10, porque yo soy yo y eso es precisamente quien soy.

ADAMUS: Okey. Bien.

MACKENZIE: Incluso con otros rollos.

ADAMUS: Bien. Excelente. Gracias.

LINDA: Gracias por ser tan valiente.

ADAMUS: De manera que, queridos Shaumbra, hablábamos de ello la otra noche en nuestro programa de radio. Hablábamos de este asunto de la confianza, y es muy, muy importante entender dónde estás. No tienes que asignarle un número, pero ¿realmente confías en ti mismo implícitamente? ¿Confías en tu cuerpo? ¿Confías en tus elecciones? ¿Confías en tus decisiones? ¿Confías en… confías en el Espíritu? ¿Confías en la vida? ¿Confías en vivir en este mundo ahorita que está lleno de un montón de caos? ¿Confías absolutamente en ser tú mismo, con desenvoltura? ¿Pararte frente a un grupo y cantar? ¿Haciendo algo escandaloso? ¿Confías en que toda esta parte de tu viaje en el que estás ahora mismo llamado tu despertar de la iluminación espiritual es real? ¿O solamente es más chatarra?

Así que pongo sobre el tapete este punto y presiono sobre él para irritarlo – dónde estás en la confianza en ti mismo – porque va a ser duro seguir adelante o, digamos, expandir mucho más si por lo menos no entiendes tu nivel de confianza. Pues ni siquiera es que tengas que confiar en ti 100 por ciento, sino que se trata de entender por qué no confías en partes de ti mismo.

Hablábamos la otra noche acerca de… bueno, déjenme poner un ejemplo. Digamos que te levantas mañana en la mañana, y tienes muchas náuseas, estás muy enfermo, sudando, perspirando, vomitando. ¿Qué es lo primero que haces? Corres al baño, espero (algunas risas). Segundo: “¿Qué hice mal? ¿Qué comí que estaba malo?”. Clic, clic, clic, clic a través de la mente, evaluando todo. Siguiente: “¿Qué está intentando decirme el Espíritu?”. Siguiente: “Quizá mi cuerpo es más poderoso que mi alma, porque mírame, me estoy enfermando”.

Ahora bien, lidias con ello, haces un montón de liberación en el baño pues todavía te estás sintiendo fatal, y decides sentarte ante tu computadora y hacer un poco de trabajo. El teléfono suena y te sacudes con fuerza porque no te estás sintiendo tan bien, y cuando lo haces, vuelcas tu computadora, sale humo y se quema. “Oh no, este va a ser uno de esos días”, te dices a ti mismo. “¿Por qué está desconectada mi energía? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Por qué me está sucediendo esto a mí? ¿Estoy siendo atacado por espectros? ¿Seres alienígenas? Quizá haya una energía maligna acechando en alguna parte de mi casa. Sé que debí haber llamado a alguien para hacer feng shui para sacar la energía maligna, y ahora ella está tomando posesión”.

Así que lidias con ello. Apagas el fuego. Te das cuenta de que estás sin computadora. Entonces decides subir al coche – y sabes lo que va a pasar a continuación – para ir a la tienda de computadoras. Y mientras vas manejando calle abajo pensando en tu hasta ahora miserable día, un accidente de coche. Nadie sale lastimado, pero ahora tu coche está echando humo – es como tu computadora pero con ruedas. Es rotundo. Es rotundo, y dices: “¿Qué estoy haciendo mal?”.

Ahora bien, dado todo esto… oh, y por cierto, mientras estás ahí parado esperando a que la policía aparezca, te das cuenta de que no tienes tu licencia de conducir o tu registro del automóvil. Los dejaste en casa, y ahora has sacado tu cartera y la estás mirando y alguien pasa y la roba y corre calle abajo.

Ahora, “debí haberme quedado en cama”. No. Respuesta incorrecta. Pregunta - ¿puedes estar en tal lugar de confianza para saber que esto es absolutamente perfecto? ¿Y puedes de hecho reír en voz alta? “Ja, ja, ja, sé que yo creé esto. Dios no lo creó. Adamus, hmm, no, él no lo creó (risas). Los espíritus malignos no lo crearon. Yo lo creé”. ¿Puedes estar en ese nivel de confianza y decir: “¡Caray, esto es divertido!”. O por lo menos: “Sé que va a evolucionar de este punto en adelante”. Eso es confianza. Eso es confianza. Yo podría pasar por algunos otros escenarios mientras la policía está llegando… oh, no iré ahí. Pues eso es la confianza.

Cada día recibimos – nosotros, el Concejo Carmesí – recibimos miles de quejas de Shaumbra alrededor del mundo. “¿Por qué está sucediendo esto?”. Bueno, la respuesta que damos es porque tú lo creaste. “¿Por qué están sucediendo estas cosas en mi vida? Oh, debe ser porque ahora necesito salir y tomar una clase de cristales, y necesito, sabes, tomar, oh, tomar vitaminas, y…”. Ustedes concluyen todo.

¿Y si tuvieras tal nivel de confianza que supieras implícitamente que ello es perfección? ¿Y si todas estas cosas que te han sucedido hoy… y cuando llamas ahora a un taxi para que te lleve a casa, conoces a alguien – quizá al taxista, quizá a alguien más – conoces a alguien que trae tales regalos a tu vida, quizá dinero, quizá amor, amistad, enseñanzas, lo que sea. Quizá todas estas cosas que sucedieron eran parte de tu creación y del que llamarías tu sí mismo alma, al que… a tu sí mismo alma en realidad no le importan todos estos incidentes humanos. Él quiere estar contigo, y tú lo has llamado. Y cuando lo hiciste, eso produjo una dinámica que es imparable, y ello va a suceder.

Y gracias a dios que hay sabiduría en tu alma que va a… ahora bien, tu alma no creó estos accidente, sino que fue una energía entre tú y tu divino, una energía que fue puesta ahí afuera y trae de regreso las experiencias manifiestas para hacer todo esto posible, y continuará introduciendo esas experiencias. Al alma en realidad no le importa si tu coche fue golpeado, puesto que hay otros coches. No le importa lo de tu computadora, puesto que era hora de renunciar a ella de todos modos. Era hora de conseguir una nueva, puesto que hay cosas que no estabas haciendo que podrías hacer con una computadora nueva. No le importa que escupieras tus entrañas en la mañana puesto que ello estaba liberando algunas toxinas en tu cuerpo que estuvieron atoradas ahí por un largo tiempo. No le importa ninguna de esas cosas, porque él – tú – tú tienes un entendimiento más profundo y una sabiduría más profunda.

Ahora bien, ¿qué se interpone en el camino? Ese aspecto humanoide. El aspecto humano al que no le gusta el cambio, que no quiere avanzar. Ese aspecto humano que no le cree a su propio sí mismo. Realmente no lo hace, no se cree a sí mismo, porque el aspecto humano no es real. Es fabricado. Es un acto, y realmente no se cree a sí mismo porque sabe que es un acto, pero desafortunadamente tú no sabes que es un acto – todavía.

Todas estas cosas sucediendo – te rompes una pierna, pierdes tu empleo, lo que sea. ¿Y si tuvieras absoluta confianza? ¿Y si tuvieras una gran sonrisa y dijeras: “Mi propia guía de mí mismo está permitiendo que sucedan estas cosas para bajarme de la ramita”, o cualquier cosa que sea, “mover las cosas hacia adelante, continuar expandiendo”. Continuará…..

PRIMERA PARTE

Presentado al Círculo Carmesí

Octubre 2, 2010

www.crimsoncircle.com


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