POR FAVOR

Seguidores

NUEVA PÁGINA

Que día es hoy? (pasa el cursor)


Mostrando entradas con la etiqueta Transformaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Transformaciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de marzo de 2011

LA TRANSORMACION GLOBAL DEL PLANETA - Capítulos 10, 11 y 12 a través de Canal de Luz.



Capítulo 10- La tranformación de las religiones


La transformación de las religiones, fe o confesiones también es una realidad que vive su transformación particular. Todas las religiones que hayan existido desde siempre, están sufriendo su crisis natural a causa del tránsito de elevación en la que están inmersas.

A lo largo de nuestra etapa de Oscuridad hasta la tercera dimensión, las religiones tenían un papel sumamente importante al margen del uso que hicimos de ellas, al igual como también hicimos con todo lo demás que nos consideramos ser o existía alrededor.

Todas las religiones sin excepción tenían la finalidad de elevar en alguna medida nuestras conciencias hasta llegar a considerar que nuestra vida o existencia seguía más allá de este mundo o planeta Tierra. Que cada uno de nosotros éramos mucho más que el cuerpo físico que podíamos palpar y que, por encima de todos nosotros, existían unos dioses o fuerzas a las que podíamos recurrir en alguna medida desde la realidad que vivíamos en este mundo.

Todas las religiones han estado destinadas a los egos en su deambular entre las tinieblas, eran puntos de luz para guiar nuestras atrofiadas y miserables conciencias. Aquí en este apartado, me referiré a una religión en concreto, no porque sea distinta de las otras, sino por ser la que he vivido y de la que he formado parte en una etapa de mi vida física.

Me sentí parte de la iglesia católica y su estandarte, Jesucristo, ha sido desde siempre mi ser humano más querido y adorado. Fue muy duro cuando tuve que transformar aquel querer o cariño por Él, me sentía como si tuviera que renegar de este ser tan sumamente apreciado por mí, pero Él mismo fue quien me lo planteó hace ya unos cuantos años. Mi conciencia no entendía lo que Él me sugería, pero al cabo de algún tiempo de luchas internas conmigo mismo, acepté dar voluntariamente el salto a aquel profundo vacío.

Fue entonces cuando descubrí mi miseria de hasta entonces, me refiero a mis sentimientos hacia Él. Creía que lo amaba con toda mi alma, pero pude descubrir que el amor que Él me compartía era absolutamente distinto a lo que yo sentía hacia Él. A pesar de ello, Él me trataba como un igual, como un hermano, y esto a mí me desconcertaba más aún, hasta que un día me ofreció guiarme hasta conocer mi auténtica identidad, la cual no era ni consistía en aquel personaje que desde siempre me había creído ser.

Viví mi etapa de ego o ser superior, a la vez que paralelamente mi propia conciencia se abría de manera extraordinaria. Descubrí que Cristo no es un ser humano puntual, sino un nivel evolutivo absolutamente natural y concreto al que todos tenemos que optar por simple evolución natural. También descubrí que Jesucristo es un testimonio puntual de un ser humano, una parte puntual de la Vida, de Dios, que en esta vida física se elevó desde su propio ser superior hasta llegar a integrarse por completo a este nivel Crístico y que lo llevó a cabo como testimonio vivo para que todos nos atreviéramos a vivir lo mismo en nosotros a lo largo de nuestra vida física.

Jesucristo no es sólo un caso único a considerar, su testimonio también ha sido en otros muchos seres que han pasado por este planeta, antes y después de Jesucristo, seres humanos que aquí en este mundo han vivido como hombres y mujeres. A algunos los egos los han utilizado como estandartes de religiones, fe o confesiones, muchos otros simplemente son anónimos para la gran mayoría de nosotros, mientras nuestra conciencia no se eleva por encima de lo que es o nos creemos que es este mundo o planeta Tierra.

Como seres humanos superiores en la Luz, tal y como seremos todos los que vivamos en este nuevo mundo de cuarta y quinta dimensión en el planeta Tierra, los seres crísticos son nuestros hermanos mayores, no son dioses, sino testimonios vivos de nuestras propias etapas evolutivas que nos esperan ante nosotros. Sólo existe un Dios y éste es común para todos los seres del universo, este Dios es el Sí de la Vida, mientras que absolutamente todos volvemos a este Sí elevándonos progresivamente por el camino de regreso abierto por todos aquellos que nos han precedido dentro y fuera de los tiempos.

No importa a quien pertenecen las huellas que seguimos al avanzar por nuestro camino, al fin y al cabo sigamos las que sigamos por el camino de la Luz, son las de algún hermano crístico como el que más, que nos precede en este largo camino de evolución de regreso a Casa, de regreso al Sí de la Vida, de regreso a Dios.

Dicha actitud en nosotros, en este mundo nos será común, los seres crísticos convivirán entre nosotros, sin necesidad de ser estandarte de ninguna fe, creencia o religión. Nosotros mismos estaremos moviéndonos con plena conciencia hacia este nivel evolutivo crístico, después de haber transformado nuestros egos primarios por nuestros egos superiores, después que cada uno de nosotros como tales, hayamos asumido nuestro lugar respectivo dentro de la vida creada, incluso cuando hayamos asumido ser parte del núcleo crístico al que hemos pertenecido desde siempre por mucho que lo ignorábamos, incluso cuando viviendo en este nuevo mundo de quinta dimensión, seamos nosotros mismos seres crísticos, tan crísticos como nuestros hermanos mayores que nos preceden, crísticos para guiar a todos aquellos que como nosotros en otros tiempos, siguen perdidos por estos mundos del multiuniverso creado.

Utilizo aquí el concepto hermano por la familiaridad que nos despierta este concepto hoy en día, pero desde nuestra nueva conciencia crística hacia la que avanzamos resulta ser un concepto improcedente, ya que en dicho nivel evolutivo la manifestación que se manifiesta a través de cualquiera de nosotros, nunca será individual, sino absolutamente colectiva por parte del conjunto de seres crísticos al que formamos parte de manera vivenciada.

Esta interpretación de la realidad que la vida nos ofrece en este nuevo mundo de cuarta y quinta dimensión, pasa por la transformación natural del uso o del desuso que hayamos hecho de las religiones de hasta hoy, hasta llegar a vivir con plena conciencia nuestra propia evolución natural, nuestra evolución global de todo cuánto hemos tomado conciencia que somos y nos hemos creído ser, incluyendo, claro está, de manera vivenciada nuestro propio espíritu, nuestra esencia natural, la parte aquella que siempre nos movió y hemos sido a pesar de nuestra particular renegación. Este espíritu es el que en verdad somos y siempre hemos sido, a pesar de habernos creído ser aquello que el propio espíritu movía por el simple hecho de ser vida viva.

El asumir conscientemente en nosotros nuestra más auténtica identidad natural, no puede ni siquiera calificarse como espiritualidad. Ello es asumir vivamente y de manera íntegra el verdadero humano dentro de nuestra especie, al igual, exactamente igual, como también ocurre con las demás especies, al fin y al cabo nuestra integración en el Sí de la Vida, de Dios, la viviremos cuando nuestros espíritus, nuestras identidades auténticas, nuestras esencias, vivan unicitadamente entre todas las especies habidas y por haber, a lo largo de nuestro largo peregrinar por este multiuniverso creado.



11 No Name 1994


Capítulo 11 - La Transformación del cariño


La transformación de nuestro querer o cariños hasta convertirlos en el Amor Crístico o el amor universal, es una de las tareas más arduas que todos y cada uno de nosotros tenemos que superar.

Éste es el acicate que nos lanza la Vida en este momento de nuestra transformación personal y colectiva, intentar escabullirse de ello, sólo nos llevará a seguir permaneciendo al margen de la vida en sí.

En la evolución de nuestras relaciones interpersonales, nos encontramos en el momento de más auge de las mismas. Las personas podemos hoy relacionarnos entre nosotros de manera mucho más profunda y rica en matices de lo que quizás fuimos capaces de vivir tiempo atrás, a pesar de ello o quizás por consecuencia, topamos con la altura del techo del nivel de conciencia donde nos encontramos, a la hora de intentar cubrir las necesidades vitales que se nos despiertan a causa de nuestras propias carencias que detectamos en nosotros mismos.

Como egos superiores tarde o temprano nos llega el momento de decir si seguimos formando parte de la Oscuridad o bien nos incorporamos plenamente a formar parte de la Luz. Es aquí, en esta decisión estrictamente personal, cuando vivimos la posible y a la vez imprescindible transformación de nuestros cariños y “quereres” de hasta entonces, ya que en nuestra evolución por el camino de la Luz estos sentimientos no tienen cabida alguna, transformándose todos ellos, por el único carburante que mueve y alimenta todo cuanto es Luz y Vida Viva, el cual es el Amor Universal o el Amor Crístico, ya que ambos son en sí el mismo Amor que emana desde siempre en la Fuente de la Vida.

Si emprendemos nuestro camino en la Luz, nuestros cariños y “quereres” por los que nos hemos movido en tercera dimensión, se convierten en nosotros y para nosotros mismos en manifestaciones puntuales y concretas de este Amor Crístico en nosotros y entre nosotros, aspecto en el que no tiene cabida ningún tipo de posesión o sometimiento bajo ningún posible título de los que hayamos podido barajar y alimentar hasta entonces.

El concepto de relación de pareja, se transforma.

El concepto de las relaciones familiares, se transforma.

El concepto de las amistades, se transforma.

El propio concepto de nuestras relaciones humanas, se transforma.

Dejando de tener pareja, hijos, padres, amigos, mientras nos limitamos a ser desde nuestra más total y viva libertad, aquello que seamos nosotros mismos en cada una de nuestras relaciones o convivencias comunes.

Tomemos conciencia de que nuestras relaciones personales de hasta hoy las hemos considerado fruto de decisiones propias y comunes entre dos o más individuos. Mientras que en cuarta y quinta dimensión en la Luz, nuestras decisiones no son personales, sino humanas y cada una de ellas conciernen a la unicidad viva y presente, no sólo de toda la más auténtica humanidad de la que formamos parte, sino también de todo cuanto es y forma parte auténtica de la Vida, tal y como nos ocurre a nosotros mismos.

Nuestros hijos no nos pertenecen bajo ningún posible sentido. Con respecto a ellos sólo nos pertenece nuestra propia responsabilidad sumada a la de absolutamente todos las demás partes auténticas de la Vida hacia la guía que necesiten vivir para llevar a cabo su dharma.

Nuestra pareja, hombre o mujer, no nos pertenece, es y somos quienes somos para todas las demás partes de la Vida, cada uno en cada instante, para aquel o aquella otra parte de la Vida que los designios de la Vida nos acerca uno a otro.

Desde nosotros ya no ejecutaremos acciones, éstas las habremos transformado en manifestaciones vivas de la vida que somos nosotros mismos, lo cual nos lleva a vivir un sinfín de aspectos, a dar vida y alimentar todo cuanto logremos poder generar desde nosotros y a la vez por todos nosotros dentro de la plena unicidad natural.

Viviremos coherentes a que ningún ser puede encontrar en nosotros nada más que lo en verdad somos, a la vez que absolutamente todos los seres vivos necesitamos constantemente de todas y cada una de las demás partes de la Vida.

Ésta es la Base del Amor Cístico o Universal, esta actitud es la única que nos permite mantenernos siendo este Amor Crístico en nosotros mismos. Por extraño que os parezca, esto no es en absoluto una excentricidad, sino todo lo contrario, es la llave que nos abre la puerta a ser y a vivir nuestro amor natural unicitado a la vez con el de todos.

Los pronombres se diluyen de manera progresiva ante nuestras conciencias, mientras vamos viviendo nuestra particular transformación natural. La propia Vida, Dios, es un exponente rotundo de ello, una identidad absolutamente singular, que contiene en sí mismo/a a todas las pluralidades que entre todos hayamos podido llegar a inventar o bien creernos haber sido.

El UNO es Uno gracias a todos y cada uno los que nos hemos creído ser, sin llegar a sentirnos verdaderamente serlo jamás.

Apliquemos esta regla de ORO en nuestra recíproca convivencia y permitámonos manifestarnos constantemente en plena unicidad viva y real. Sólo así lo que hasta ahora hemos considerado las parejas, nunca más serán formadas por dos, sino que serán siempre formadas por lo menos por tres, los dos seres que sean y formen vivamente parte de ella, más todos los demás seres que formamos parte del único UNO real.

Si entre absolutamente todos hacemos el Uno, ¿cómo alguien puede pretender hacer junto a otro, un tres?



12 Cloud Portals 1987


Capítulo 12- Transmutar no es cambiar


Esto es lo primero que cualquiera de nosotros deberemos mantener claro en nuestra propia conciencia. Estamos inmersos en una auténtica trasmutación individual y planetaria, y quizás nuestros esquemas mentales de hasta hoy, no contemplaron dicho concepto como algo absolutamente natural en nosotros.

Todos sin excepción somos conscientes de que desde cuando nos engendramos en este mundo físico, hemos trasmutado constantemente físicamente, mentalmente, emocionalmente y espiritualmente. A pesar de haber sido conscientes de ello en alguna medida, hemos calificado dicha trasmutación natural considerándola normalmente como “cambios naturales” independientes entre las distintas partes que nos forman a todos sin excepción.

Hoy podemos tomar conciencia que dicho proceso evolutivo no se produce ni se produjo jamás a través de los cambios, sino que siempre se ha producido por el hecho de no interrumpir de manera consciente o no, la trasmutación constante y progresiva en la que nos encontramos inmersos a lo largo, no sólo en ésta nuestra vida física, sino de toda nuestra existencia.

Nuestra transformación en verdad consiste en abrir nuestra propia conciencia a esta percepción de nuestra evolución natural. Ello se ha producido desde siempre dentro de la trasmutación natural existente dentro de todo lo que consideramos que es vida viva, a la vez que los verdaderos cambios, sólo han significado en verdad para nosotros, nuevas alternativas para hacernos conscientes de aquellas realidades que somos y alimentamos en nosotros, que no dejamos que trasmuten a causa de cualquier actitud nuestra personal.

Nuestras etapas de cambios siempre han sido estancamientos en nuestra trasmutación natural constante, estancamientos que podemos utilizar para rectificar o reconducir nuestro rumbo, hasta volver a resituarnos dentro de nuestro proceso natural de transmutación. Nuestras dudas, nuestra carencia de luz en nosotros o en nuestra conciencia, nos han podido llevar a detener la progresión natural de nuestra transmutación permanente. Son muchas las personas que eternizaron estas pausas o detenciones en sí mismas, mientras a pesar de sentirse paralizados, recurrieron o siguen recurriendo a infinidad de cambios que ellas mismas alimentan ciegamente.

Cualquier posible pausa en nuestro proceso evolutivo natural nos conlleva la adulteración de todo cuanto hayamos logrado asumir hasta entonces. Las pausas en la trasmutación no son espacios de nuestra existencia vacíos en sí mismos, todos ellos siempre se convierten en depósitos o contenedores de residuos inhumanos que generamos desde nosotros mismos. Dichos espacios de residuos son nuestros karmas, aquellos aspectos que por lo antinaturales que son en sí mismos, tarde o temprano debemos trasmutar para poder seguir nuestra propia y común evolución natural.

Un ejemplo de ello puede ser nuestra actitud a la hora de búsqueda. La Vida siempre que nos acerca a algo nuevo para nosotros, nos permite reincorporarnos por decisión propia dentro de la trasmutación natural. Aquel descubrimiento o incorporación en nuestra vida nos significa un foco de luz para poder salir del estancamiento en el que nos encontrábamos, pero en la medida que lo consideremos como un cambio, al poco tiempo se nos convertirá en un lastre que nos hará que nos detengamos de nuevo.

En cambio, si el hallazgo lo vivimos plenamente y permitimos su integración en nosotros, la trasmutación de ello nos ofrecerá elevarnos hasta nuevas cotas de búsqueda y de nuevos hallazgos, sólo así la evolución se produce siempre dentro de esta trasmutación tan vital y natural a la vez, hasta que nuestras conciencias alcanzan percibir que el ayer no es distinto al hoy ni al mañana, siempre que hayamos permitido que trasmutara en nosotros mismos, al igual como trasmutamos en toda nuestra globalidad.

Abrir nuestra conciencia a este hecho inalterable, nos facilita de manera consciente nuestra propia integración real dentro de la Vida sin que ello esté condicionado ni al ayer ni al mañana, pudiéndolo hacer realidad en el mismo instante en que asumamos plenamente transmutar nuestra realidad de este presente hasta que nuestra propia integración sea en verdad realidad.

Los días nuca cambiaron uno tras otro, sólo el concepto tiempo los utiliza como moneda de cambio. Pero no ignoremos que el tiempo que conocemos racionalmente nosotros, es un concepto que sólo existe en este mundo de tercera dimensión. La Vida vive sumergida en la constante e inalterable trasmutación, la cual siempre se produce en presente, al igual como podemos interpretar que la noche trasmuta hasta convertirse en el día, o al igual como el día trasmuta para convertirse en la noche. Ambos, la noche y el día, son en sí espacios de la Vida física en este planeta y es precisamente la vida que es en sí misma la Tierra, la que trasmuta constantemente en presente. Por ello nos ocurre lo mismo a todos los seres vivos que permanecemos integrados y unicitados en él, al igual como le ocurre al sol, al igual que a la luna, exactamente lo mismo que nos ocurre a ti y a mí si permanecemos trasmutando unicitadamente en presente.


Canal de Luz

http://canaldeluz.org/

canaldeluz@canaldeluz.org

domingo, 3 de octubre de 2010

AA. ANAEL ..."La Era que se Abre Señala el Final de Vuestra Separación"...

La era que se abre señala el final de vuestra separación, el final de vuestra división, en ustedes y fuera de ustedes. La Luz viene a restaurar la Verdad y la Unidad, sobre todo la vuestra, la de vuestra Libertad, de vuestra autonomía, de vuestra maestría y de vuestra independencia, en tanto que Ser (Êtreté) total, Unitario y Unificado, Hijo de la Ley del Uno, Fuente de la Fuente y Fuente de ustedes mismos.





Amados hijos de la Luz y Semillas Estelares, soy Anael, Arcángel. Reciban la Bendición, Gracia, Paz y Alegría. Juntos, vamos, si así lo quieren, a recorrer espacios de Vibración y de palabras en resonancia con lo que actualmente, los unos y los otros, conscientes o inconscientes, viven en esta Tierra. 

La época actual que viven, donde el tiempo está contado, donde los tiempos están reducidos y donde el tiempo que les hace vivir la salida del tiempo lineal, temporal y espacial, les hace vivir un cierto número de transmutaciones o de transformaciones, lo que les permite, si tal es vuestra Vibración, de acercarlos a vuestra Unidad, vuestra Verdad, esa que les es atribuida por ustedes mismos. Amadas Semillas Estelares, durante este período donde se establece en ustedes la Corona de la cabeza y la Corona del Corazón, en esos momentos que viven y perciben, quiero evocar delante de ustedes un cierto número de palabras y Vibración.

La era que se abre señala el final de vuestra separación, el final de vuestra división, en ustedes y fuera de ustedes. La Luz viene a restaurar la Verdad y la Unidad, sobre todo la vuestra, la de vuestra Libertad, de vuestra autonomía, de vuestra maestría y de vuestra independencia, en tanto que Ser (Êtreté) total, Unitario y Unificado, Hijo de la Ley del Uno, Fuente de la Fuente y Fuente de ustedes mismos. 

La realidad Vibratoria de vuestras experiencias de Conciencia los conduce, progresivamente, durante estos tiempos contados, a acercarlos cada vez más a vuestra Verdad. La Conciencia es Vibración, a menudo lo hemos dicho y repetido. La Conciencia que se expande y que toca los dominios inusuales del Espíritu, revela en ella lo que es. Ella contiene también, la totalidad de los matices de la Luz Vibral, manifestada hoy por las Vibraciones presentes en esta estructura física llamada vuestro cuerpo, traduciendo el despertar de la Vibración. 

Los 12 Elohim, creadores de la Atlántida, incluso en el seno de esta falsificación, permitieron el establecimiento de vuestra Realeza, el establecimiento de vuestra Unidad, hechos posibles por el sacrificio de los Elohim, reproducido luego por las Estrellas de María, en este último ciclo. Es tiempo de Alegría, ya que la Revelación será siempre Alegría. El fin de la separación debe hacerlos aceptar también que, en vuestras vidas, en vuestras relaciones, algunas cosas se unen y otras se separan. Recuerden que ese contexto de separación no es ni bueno ni malo. El permite que cada uno encuentre lo que el es, en la Unidad y en la Verdad, sea cual sea el camino deseado, cualquiera sea el camino Vibrado.

Amados Hijos de la Luz y de la Ley del Uno, ustedes avanzan de ahora en adelante, y lo perciben, con más lucidez, con más determinación, con más voluntad hacia ustedes mismos. Obviamente, todo depende de donde se encuentra vuestro ustedes mismos. Puede ser, por supuesto, tanto en la personalidad, como en el alma, como en el Espíritu. Las decisiones que los ha conducido, tal como habían sido anunciadas por el Arcángel Jofiel en vuestro año 2008, los han llevado y conducido a cometer actos, a realizar y a llevar una serie de experiencias de acercamiento a la Luz. De la calidad, de la cantidad del establecimiento de la Luz Vibral en ustedes, se establece, por resonancia, vuestra capacidad de Vibrar y de subir a un nivel o a otro y esos niveles no son externos, ellos son Interiores.

Hoy, cuando la Profundidad se revela, esa noción les será cada vez más evidente. Según el lugar donde decidieron sumergirse, recibiendo la Luz, revelará el lugar de vuestro domicilio, de vuestro lugar en donde se establecerán, llegado el momento. Cada Hogar es el Hogar del Padre. Hay por lo tanto muchos Hogares, y cada Hogar es diferente. No hay jerarquía de Hogares ya que cada uno se establece según su propia Vibración, en pleno acuerdo con él, lo que le permite escapar definitivamente de las leyes de la matriz falsificada. 

Los Arcángeles, aquellos de los cuales yo soy el Embajador, les expresan y les expresarán siempre su gratitud por vuestro logro, cualquiera sea el establecimiento, cualquiera sea el nivel y cualquiera sea la Vibración. Ya que, tanto aquellos que resistieron como aquellos que no, establecieron, a su manera, su Verdad Uno. La adecuación de la Verdad de la personalidad con la Verdad absoluta del Espíritu, o relacionada al alma, les ha permitido manifestar, y les permitirá manifestar, cada vez más, en vuestra Conciencia y en vuestro mundo, lo que se han convertido, en la Verdad y la Unidad. 

El Fuego del Corazón ha sido el agente. Hemos descubierto y revelado, en ustedes, los cuatro Pilares que les permitirán descubrir vuestra propias Líneas originales como Dimensiones. Esos cuatro Pilares en vuestra vida, se llaman "Atención, Intención, Ética e Integridad"... Esos cuatro pilares no pueden establecerse sino entre el Alfa y el Omega, el Aquí y Ahora, permitiéndoles Vibrar al unísono del Corazón, proporcionándoles, el centro de vuestra alineación y de la fusión con ustedes mismo. "El Alfa y el Omega", decía Cristo. Y él era. Se les pide, hoy, serlo ustedes mismos, en la Verdad. De llegar a ser ese Alfa y ese Omega, esa estrella de la mañana que despierta en vuestro cielo. Vuestro cielo y vuestros cielos, que no son otros sino sus cielos Interiores, que les es necesario volver a identificar en ustedes Aquí y Ahora, liberándose de la Ley del Karma, situándose Aquí y Ahora, liberándose de la influencia de vuestro mental, de vuestras emociones, de vuestras Atracciones / Repulsiones de este mundo. Ustedes tocaran la Unidad, si así lo desean, sobre todo es vuestra Vibración.

La separación llega a su final pero la separación puede crear nuevas separaciones, permitiéndoles poner fin a otras separaciones, permitiéndoles alinearse, ajustarse a vuestra Vibración en Vuestra Esencia, en vuestra Unidad. Miren todo esto con una mirada exterior. Vivanla, pero no se hagan dueños, ya que están más allá de eso. Un período rico, pero oh, tan paradójico para algunos que todavía tratan de mantener la ilusión, tratando de combinar, entre ellos, una zona oscura y la zona de Luz. Lo que fue posible, se convierte en cada vez menos. Por lo tanto, deben decidir, de ser la Luz que son, en un lugar o en otro. Y sólo eso. 

No hay lugar en el Aquí y Ahora para el karma. No hay lugar en el Aquí y Ahora, para lo mental. No hay lugar en el Aquí y Ahora para las emociones que los aferran a la Ilusión ya que es Aquí y Ahora entre el Alfa y el Omega, que se realiza el Corazón. El Corazón no es ni seducción, ni atracción, ni repulsión, ni mental, ni palabras. El Corazón es el que irradia, cuando ustedes mismos lo son, en Verdad. Los últimos ajustes que viven y que seguirán viviendo en este fin de vuestro año terrestre, se traducen para ustedes, por la revelación de las últimas cosas a poner en práctica.

La activación de las 12 estrellas, que se realice o no, o yo diría más bien, que se realice en el seno de la personalidad o del Ser (Êtreté), llega, de todos modos, al mismo resultado en este mundo, que es permitirles entender el Alfa y el Omega. Comienzo del camino y final del camino. Comienzo de una Dimensión, final de una Dimensión. Rueda de la Vida, Ourobouros, permitiendo completar el ciclo de la Vida, que todos, sin excepción, finalizan. El nuevo ciclo ya no será uno. El será, para la mayoría de ustedes, el establecimiento adonde los conduzca vuestra Vibración. Ya que no es lo mental que decide ni la emoción, sino más bien el nivel consciente de Vibración que han seguido. La Conciencia, de hecho, puede fundirse con la Vibración o verla como externa a ella, como una experiencia agradable. Para otros fines, la Conciencia se identifica, y en ese momento, ella se instala entre los cuatro Pilares, permite al Yo último aparecer, por el principio de la disolución de la Ilusión, disolución de la personalidad, disolución de lo mental, disolución de las emociones y retorno al Ser (Êtreté), donde ya no hay espacio para cualquier pasado, donde no hay anticipación para ningún futuro, sino simplemente la presencia del "yo soy el que soy ". 

Eso es lo que hace la activación de las 12 Estrellas que están viviendo. Eso es lo que les permitirá, llegado el momento, en el seno de este espacio ilusorio temporal, de llevar a cabo lo que hay que llevar a cabo para cada uno ustedes. Ningún error puede ocurrir. Comprendan que ninguna Sombra, puede interferir ya que en el seno de vuestra Verdad, incluso vuestras propias Sombras son vuestra Verdad y eso no es ni condenable ni puede ser juzgado.

Esas son las palabras que me parecían importantes develar, en Vibración y en Unidad, acerca del acceso a la Profundidad. Profundidad que conducirá al nacimiento, en ustedes, de Ki-Ris-Ti y permitirá, la reunificación de la nueva Trinidad de la cual ustedes llegarán a ser estandarte, Portador y Sembrador. Eso, Queridos Hijos de la Luz y de la Fuente, algunas palabras que yo tenía que poner en vuestro Corazón, y si tenemos un poco de tiempo, del tiempo que me está contado, voy a dar respuesta a algunas de vuestras preguntas.

Pregunta: ¿Podría explicar el papel del gigante rojo Betelgeuse en Orión?

Bétel, Bé et Tel, proviene del hebreo, que significa "casa" por el Beth. Betelgeuse en acado-sumerio, significa "el gigante", el hombro del gigante. El gigante es el conjunto de la Constelación de Orión, de donde vinieron, desde hace tiempos inmemoriales, asociados a las Madres Creadoras de Sirius, las matrices cristalinas de vida de estructura de carbono. Betelgeuse es el hombro del gigante. Es la estrella que fue anunciada, convertiéndose en supernova, emitiendo entonces la Luz Vibral más pura.

Esta impulsion de Luz Vibral es la que llega a vuestro mundo. Está directamente relacionada, este hombro del gigante, al Sagitario. El Sagitario y la flecha del Sagitario, que se deriva directamente de determinadas visiones registradas por un Ser que ustedes llamaron Miguel de Nostradamus, que era, de hecho, Nostradamus, "Nuestro Padre", y no, "Notre Dame", juego de palabras el cual es el fiel ejecutor, también llamado Orionis, venido bajo la forma de canal, para entregar la Revelación de los tiempos que viven. Nostradamus, Nuestro Padre (no debe confundirse con "nuestra Fuente", Alcyone, y no debe confundirse tampoco con "nuestra Madre", Sirius) vino a establecer y restablecer la Verdad de la Luz. Los Gigantes que, en la llegada de los Arcontes en este sistema solar, trazaron líneas y formas en este mundo de carbono Unificado, perteneciente a María y Cristo-Miguel, puntos de referencia que debía permitir guiar la Luz. Estas marcas fueron llamadas "Anillos de Fuego", tomados mucho más tarde por los enviados de Orión bajo la forma de pirámides, permitiendo, llegado el momento, por la Flecha del Sagitario, restaurar la Luz de este mundo. 

Esto se realizó hace un año. Así, el reino de la Luz ganó el derecho de establecerse de nuevo y de establecerles, por lo tanto, si es vuestra elección, en los mundos de la Unidad y la Verdad, en el seno de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres. Allí, ustedes ya no están limitados ni sujetos a una forma. Allí, ustedes ya no están sujetos y limitados a ciclos de muerte / renacimiento creados por Yaldabaoth. Betelgeuse tiene una función central, así como una de las hijas de Pléyades llamada Alcyone, que se ilustra, en la mitología, por la batalla entre las Pléyades y la Osa Mayor. El momento en el que, los llamados los falsificadores intentaron y lograron, durante 320 000 años, instaurar la era de la falsificación patriarcal ya que nunca la energia masculina será creadora, ella no puede ser sino organizadora y planificadora. El lugar de Betelgeuse es central en ustedes. Está representada por la posición de la Redención. Es uno de los extremos de la Cruz presente en ustedes. Cruz, representada en el cielo, por la constelación de Orión, constituida, casualmente, de cinco soles. El punto central, la estrella central de Orión, asiento del mismo Orionis, la estrella del Norte, la estrella de la Sur y las estrellas laterales del oeste y del este. Observen esta constelación que fue colocada en el suelo por las pirámide centrales, llamadas Cinturón de Orión, presente en Egipto como en México, llamada entonces Pirámide de la Luna y del Sol, presente también en China, como bajo la tierra, recordándoles vuestra filiación de Eternidad, Hijos de la Fuente, Hijos de la Fuente intraterrestre, de la Fuente extraterrestre, realizando el misterio de la Santísima Tri-Unidad. Eso es lo que podemos decir de Betelgeuse, la Casa y el Gigante.

No tenemos más preguntas, muchas gracias.

Amados Hijos de la Luz e Hijos de la Ley del Uno, yo quedo entonces entre ustedes, para hacerles vivir mi Vibración y mi Presencia Arcangélica en vuestra Presencia, en relación a mi calidad, a mi Luz, Relación, Comunicación y Corazón. Así que les pido entonces recibir, darnos la bienvenida, en Unidad y en Verdad en el espacio del Aquí y Ahora, centrados entre Alfa y Omega, por el poder del Éter y de las partículas Adamantinas procedentes de Adamus y Alcyone. Ahora.

.... Efusion de la energía ...

Amados Hijos de la Ley del Uno, que la Unidad, la Verdad, la Honestidad esten con ustedes y en ustedes. Anael les agradece gracias. Nos vemos pronto.



AA.ANAEL

25 de septiembre 2010




Canalización: Jean Luc Ayoun

WebSite:www.autresdimensions.com

Transcripción: Veronique Loriot

Traducción: Milagros Gómez

WebSite: http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com


WebSite:
Para Suscribirte a Escuela Claridad:
http://www.eListas.net/lista/tri_unidad/alta